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La indignación también se pasa


(22 / may / 2017) - Otro domingo más y Ferreras en la tele. Con un pactómetro y sus tertulianos, desde hace tiempo vivimos en un bucle electoral continuo. Pierdo la cuenta sobre las veces que he visto a este señor poner y quitar presidentes, candidatos o remolones anclados al poder. ¿Y todo para qué?

Pactos de pantomima, ciudadanos de cartulina


(29 / dic / 2015) - La política española cada vez se parece más a La vida de Brian y Los Serrano. De los primeros ha cogido el tufo de la broma y lo surrealista. De los otros: "las serranadas". Este concepto hace referencia a las situaciones de taberna donde Antonio Resines y Antonio Molero -"el Fiti"- situaban el plan de acción que terminaba con algún enredo pintoresco y absurdo. Así es la política española.

Pablo Iglesias: "Puede que me corte el pelo este verano"


Pablo Iglesias, el líder filoetarra de Podemos que vitorea la dictadura venezolana, ha manifestado esta mañana mientras desayunaba donuts de chocolate (de los más caros) que seguramente se cortará el pelo este verano. Así, el autoritario jefe de la ultraizquierda española deja de lado a la gente con pelo largo. Se trata de una muestra más de su desprecio hacia las personas que llevan melena, y evidencia, de nuevo, su falta de compromiso hacia la sociedad y, sobre todo, las personas con los pelos sueltos”.

El problema es el futuro


Miren a su alrededor, sonrían, pero cuidado, porque mañana no sabremos qué nos espera. Como ya dije por aquí no soy analista político ni nada parecido, pero como me afano en ser opinador profesional, debo subirme al púlpito para comentar lo que pienso de las Elecciones Europeas y todo lo que ha sucedido. 

Tras intentar leer alguna opinión más y mejor formada que la mía, aunque es difícil, porque el periodismo está en crisis y se nota, por mucho que digan que no, aunque ese es otro tema, la única realidad de estas Elecciones Europeas es que la gente empieza a confiar menos en el PSOE y el PP, y algo más en otro tipo de formaciones políticas que, sin traer nada nuevo bajo al brazo, al menos tienen caras distintas, que ya es algo.

Mis #EleccionesEuropeas (Faltan 5 días)


No soy analista político, y lo bueno es que tampoco pretendo serlo. Aunque lo cierto es que a veces he opinado sobre este tema muy por encima de mis posibilidades. De hecho, solo hay que mirar las etiquetas temáticas del Blog para darse cuenta de que se me van solos los dedos por el teclado cuando se trata de política.

Mis #EleccionesEuropeas (Faltan 10 días)


La cuenta atrás para otra estúpida demostración de la falsa democracia que nos reina ha empezado. Faltan 10 días para que millones de europeos vayamos a las urnas ignorantes, como el ganado antes de morir, para echar una papeleta en una urna. Entonces, ¿si no creo en nada de esto, por qué escribir sobre ello? 

Bien. Una cosa es que no me guste, no crea en ello, o piense que no vale para nada, y otra bien distinta es que como ciudadano, y pese al escaso o nulo margen de maniobra que tengo, pueda (y deba) expresar mi opinión, que al final es de lo que va esto. Por ello, hasta el próximo domingo intentaré escribir algunas cosas al respecto.

¿Hay alternativas políticas en España?

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(10 / abr / 2014) - Desde hace bastante tiempo, y con la lógica cercanía de las próximas elecciones europeas, o lo que realmente suponen en España: un plebiscito a la gestión del Gobierno sobre el ecuador de su legislatura, vengo pensando si en España hay alternativas políticas, o mejor dicho, si existe una disparidad de ideas que puedan cobijar las distintas sensibilidades de cada persona. Mi respuesta, vaya por adelantado, es que sí.

VOX, la falsa política como forma de vida

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Seguramente cuando uno es político difícilmente puede dedicarse a otra cosa. La sensación de poder, manejar a los demás según convenga, y como no, estar cerca de quien controla el dinero. No sugiero que nada de esto haya detrás de VOX, recién estrenado partido político, pero algo me dice que por desgracia todas las palabras que acompañan a la política ya no valen para nada.

Los políticos siguen mandando


Esta semana, entre cervezas, como se deben llevar a cabo las buenas conversaciones, charlaba con una compañera de Universidad sobre el pesimismo que me invade, y la sensación de que no me lo quito por más que pienso en las buenas voluntades de la sociedad. Ella me increpó a qué se debía ese malestar generalizado, y yo le respondí que a los políticos.

El tamaño sí importa

Da lo mismo por lo que sea, o la validez que tenga, lo importante en estos momento es comparar a España con otro país y evidenciar que salimos perdiendo en dicha comparativa. 

Ni mucho menos voy a hablar de "brotes verdes" o cualquier otra milonga de falso optimismo. La realidad es la que es y no puede ser otra. Pero dentro de que dicha realidad es dura, comprometida, y lo peor de todo, con un futuro bastante opaco, tampoco se puede pretender salir de esta crisis siendo lo que no somos. Y más complicado aún, no podemos salir adelante siendo lo que no podemos ser. 

Claro que sería fenomenal estar en las primeras posiciones del Informe PISA de Educación, o sería genial tener una democracia más participativa y directa, o un sistema bancario mucho más flexible y social. Pero debemos ser conscientes de un dato muy importante: España tiene 47 millones de habitantes, una pirámide poblacional invertida, y el lastre de un sistema autárquico que llevó a este país a un retraso social, cultural y económico del que ha sido muy difícil salir. Quien no quiera ver esto sabe que falta a la verdad. 

Por eso, no podemos ser ni como Finlandia, ni como Suiza, y tampoco somos Chipre (aunque en esto no por lo positivo). Da lo mismo el caso o la situación, lo sea educativo, político o financiero, España no puede compararse con países que no sobrepasan los 7 millones de habitantes, simplemente es ridículo. 

¿Cómo nos podemos comparar con un país cuya masa estudiantil es de unos 250.000 individuos, si solo eso lo tienen algunas universidades españolas?, ¿en serio que el número no importa para la gestión y calidad de los procesos? Si alguien cree que da lo mismo gestionar un sistema educativo minúsculo, con el de un país de casi 50 millones de habitantes, es que no quiere abrir los ojos. Pues lo mismo sucede con el último programa que ha emitido 'Salvados', una reposición de "Ciudadano Clinex" donde se habla de la democracia participativa. 

Así pues, ni cortos ni perezosos, nos comparamos con los sistemas democráticos de un país de 7 millones de habitantes. Encima, un Estado con un sistema político propio, con varias lenguas oficiales, "paraíso fiscal"... Pero da lo mismo, lo importante es hacer las comparaciones y sacar las conclusiones que nos dé la gana. 

Con todo esto ni digo, ni insinúo, que en España vayan bien las cosas, todo lo contrario. Pero lo que es hacerse trampas al solitario tiene que ver con las absurdas comparaciones de países que, en la suma de sus habitantes, seguirían teniendo la mitad de personas. Por eso sí creo que el tamaño importa, y mucho. Nuestras comparaciones tienen que hacerse con Francia, donde la educación tiene sus importantes carencias, o con Italia, precioso país donde el Norte quiere separarse del Sur... Y el que diga que las comparaciones hay que hacerlas con los países que marcan mejores índices en esos temas, lo primero que hay que hacer es ver su población, su renta per cápita, y varias cuestiones que nos hagan similares, y ya después, si eso, empezamos con las comparaciones.

Patxi López, presidente

Sí, el futuro del actual lehendakari socialista no pasa por Euskadi, más bien pasa por la política nacional, y concretamente por su cara a cara contra Mariano Rajoy en las próximas elecciones generales, sean cuando sean.

Hoy publica 'El Confidencial' un texto en el que habla de Patxi López como el tapado en Ferraz para suceder a Rubalcaba en la lucha contra el Partido Popular por llegar a La Moncloa. Si bien es cierto que todavía queda mucha lana que cardar, los que estuvimos en el pasado congreso socialista en Sevilla, vimos a dos vencedores: uno por votos, en el duelo entre Rubalcaba y Carme Chacón por la secretaría del partido, y otro por aclamación, Patxi López y la ovación que se llevó en su presentación al ser elegido miembro de la ejecutiva socialista, mayor incluso que la del propio ex ministro de Interior.

Eso es así. Por lo tanto, de tapado tiene muy poco. Lo que se respiró en Sevilla durante tres días dejaba muy claro que había una pareja que tendrá mucho que decir, López-Madina. Los más perseguidos por la prensa, los más solicitados por los militantes, ¿los herederos?.

Aunque todavía quedé una eternidad hasta que lleguen las elecciones, puesto que no me da la sensación de ver a Rajoy adelantando nada, lo cierto es que el PSOE debe ir preparando de una vez el relevo generacional que jubile a Rubalcaba. Con una oposición que quizás esté dejando bastante que desear, y la más que posible reelección de Rajoy como presidente, a tenor de las encuestas del CIS, lo lógico es que los socialistas se replanteen muy seriamente la sucesión de imágenes y caras dentro del partido.

Bien es cierto que Rubalcaba amagó, pero realmente solo resituó a cierta gente, eso sí, joven, en diferentes lugares, pero a fin de cuentas, los mismos que han estado con él desde hace varios años. Así pues, quizás, el PSOE necesite un aire nuevo, un aire que vendría del norte, y que con total seguridad lo ofrecerá Patxi López, habida cuenta de que su reelección como lehendakari parece descartada.

Capacidad y experiencia tiene. Pero lo que también tiene como una carga muy pesada es su nombre, su procedencia, y vivir en un país como este. No creo que nadie olvide su lugar de nacimiento, y por la Meseta eso se hace palpable. Raro se me hacía ver gobernando a una mujer y encima catalana, e igual de raro se me hace ver gobernar a un vasco. No digo que yo lo vea raro, digo que el sentir general, ese tufillo que emerge en las conversaciones de bar, hace eso, hoy por hoy, impensable.

No obstante, el PSOE se la tiene que jugar, y Patxi López es un caballo ganador, al menos una esperanza con mucho respaldo.

Españoles: España ha muerto

Bien es cierto que España, o lo que quedaba de ella, estaba en la UCI desde hacía un par de años, pero hoy, un día festivo, como debe ser en este recóndito lugar, se ha oficializado la muerte de España como país.

Era un secreto a voces y por todos sabido, pero no ha dejado de ser una noticia impactante: Mario Conde oficializa su llegada a la política. Lo hace en el seno de Sociedad Civil y Democracia (SCyD). Hasta aquí todo sería normal si no fuera porque el señor Conde es un delincuente. Bueno, pongan el prefijo (-ex), y así todo queda más periodístico, pero la realidad es que se trata de una persona que robó y cometió delitos penados por ley.

Aceptemos pulpo... Pongamos que la justicia y el régimen penitenciario han cumplido su función y Mario Conde está reinsertado y perfectamente es válido para ejercer un cargo político sirviendo a la función pública. Correcto. Pensemos que las personas pueden cambiar, que la vida da muchas vueltas, que la gente merece segundas oportunidades...

¿De verdad que alguien debe confiar su dinero en este hombre?, ¿no está la política y los políticos demasiado dañados en su imagen como para que un "ladrón" de guante blanco aterrice en cualquier parlamento?

Sinceramente me parece una broma de muy mal gusto. Pero lo peor, leyendo comentarios en las noticias que he visto en diferentes medios digitales, es que hay gente a la que no le parece mal. Debe ser que los actuales corruptos ya no gustan y queremos renovar los despachos. Si no, simplemente me parece demencial que se tome con normalidad la llegada de Mario Conde a la función pública. De por sí, me parece bastante chirriante que los medios le hayan acogido con tanta naturalidad, incluso haciéndole palmas, pero de ahí hasta donde pretente llegar.

Por desgracia todo esto no es una broma. Mientras España se hunde y resquebraja por la mitad, los políticos campan a sus anchas por Castilla con total impunidad ante sus actos. Y para colmo, se une al clan un hombre que robó y cometió otros tantos delitos. Si quedaba alguna duda, todas se han disipado: España ha muerto.

El Gobierno absoluto de Rajoy

A falta de que en Murcia se aclaren o no, sobre si quieren un rescate, dos, o tres, lo que está claro es que se ha abierto la veda para que las Comunidades Autónomas pierdan su nombre, esto es, la autonomía.

De ahora en adelante, y si finalmente todas van por el camino del "rescate", veremos como hay un trasvase de poder muy peligroso. Si el mapa político de España ya estaba teñido de azul popular, ahora vamos a tenerlo del mismo azul pero con un matiz muy importante, todo se decidirá en Génova.

Las comunidades han dejado claro que no pueden llevar sus cuentas. Un control del déficit que se les antoja imposible, unas competencias que ya no desean, en definitiva, quieren soberanía pero solo en época de vacas gordas. Cuando vienen mal dadas, lo mejor es mirar para otro lado, hablar de la culpa del Gobierno central y esperar que todo pase.

Así pues, el escenario perfecto de control absoluto que tenía el Partido Popular ha cambiado para mejor. Eso sí, su esfuerzo será doble. Gobernar un país sin pies ni cabeza, y hacerse cargo de unas autonomías que son auténticos bolsillos rotos. Pero bueno, todo eso por afianzar el poder, seguir perpetuándose en lugares como Murcia o Valencia y poder lesgislar en todos los niveles políticos según les convenga.

Dicen que "no hay mal que por bien no venga", y eso deben estar pensando en Génova, puesto que si hace unos meses tenían todo, ahora lo tienen pero en propiedad. Nada se les escapa. Quizás quede Madrid dando coletazos, pero tarde o temprano caerá.

Los bomberos murcianos y sus cosas

Tan solo he vivido dos años en Murcia, pero creo que es el tiempo suficiente como para enamorarse de una tierra, una región, y sobre todo de una gente. A algunos les duele, a otros les enorgullece, pero lo que está muy claro es que los murcianos son diferentes. Habrá quien los etiquete de raros, yo prefiero hacerlo de diferentes.

Pero este texto no va sobre mis queridos murcianos, sino de ese grupo mamador del voto fácil y las políticas del agua que llevan gobernardo mucho tiempo. Un fastidio en estas fechas de "herencias recibidas", porque ellos son su propia herencia. Más de 15 años al frente del gobierno regional murciano, y teniendo en cuenta la política de transferencias, creo que deja en evidencia al Partido Popular cuando intenta hablar de dichas herencias.

Aun así, los hay que no tienen el mínimo reparo de hacerlo. Es el caso del vicesecretario general de Comunicación y Formación en el PP regional, Francisco Bernabé, que ha compardo la situación que atraviesa España con un "incendio de proporciones gigantescas", si bien ha afirmado que "quienes gobernamos ahora somos los bomberos de Nueva York, pues sabemos que nos vamos a quemar, pero este incendio lo apagamos".

Después de esta trágica ocurrencia del señor Bernabé, cuyas luces parecen alumbrar lo justo, hay una capa de polvo que reviste su sandez. Primero, por qué compararse con los bomberos de Nueva York cuando los murcianos son geniales, y segundo, por qué no se sienten partícipes de ese incendio al ser una de las comunidades con un déficit más elevado.

Dejando de lado la primera cuestión, que es simplemente anecdótica, el problema surge en la segunda. Habla de "quienes gobernamos ahora". Sí, ahora y hace 15 años.

Y en todo ese tiempo se me vienen algunas cosas a la cabeza que se cita en uno de los comentarios de la noticia. Las ruinas del Polaris World, los problemas con su caja de ahorros, los aeropuertos y su mala gestión, su tranvía en la capital y el coste... Por no mencionar una sanidad sin "un duro", y una educación que vive de las peleas internas entre una Universidad pública y otra privada.

¿Y de verdad que van a apagar algún incendio? Lo que deberían hacer es dejar de avivarlo. Con una tasa de paro que cada vez flirtea más con el 30%, un déficit que no son capaces de controlar, y por el cual les han llamado la atención, y unos casos de corrupción que les siguen salpicando hasta la fecha, parece una broma de mal gusto que salgan a la palestra diciendo que apagarán las llamas.

Debería existir una Ley por la cual los políticos, o quienes están en el poder, no pudieran abrir la boca si van a decir tonterías. En ese caso solo se oiría el silencio.

¿Peor?, imposible

Parece casi un chiste, pero lo cierto es que la economía española, y su derivada a los sujetos sociales que la componen, cada día está en peor estado. Ya no se trata de una crisis. Dan lo mismo los recortes, los ajustes, las subidas de impuestos, ya nada importa.

Un día más, y tras Consejo de Ministros, nos llega un "chorreón" de nuevas medidas encaminadas a solucionar el conflicto económico en el que se encuentra inrmerso España. Personalmente es mi nuevo "pan y circo". Así, he quedado con un ex compañero de Facultad, y con unos austeros 5 euros hemos comprado unas migas en la tienda del señor Juan Roig. Chorizo, unas patatas, y a comer.

Da lo mismo si el IVA se ha cebado con la cultura, si las gafas cuestan más o menos, o si los comerciantes pueden abrir todo lo que quieran. No sé, hoy me encuentro un tanto pesimista. Eso sí, no es un pesimismo agónico y sin sentido, es una sensación basada en hechos reales. El Gobierno tiene entre ceja y ceja reducir el déficit. Impuesto por Europa, o el c... de la Bernarda, me da lo mismo, la cuestión es que ahora no importa el paro, no el creicmiento, ni la regeneración del tejido empresarial. Solo importa "sanear las cuentas".

Ahora bien, una vez que el déficit esté a cero, ¿qué vamos hacer? Cuando lleguemos a ese punto de la crisis, el paro rondará el 30%, los emprenderores y las inversiones se habrán marchado de España, las empresas no serán rentables. En definitiva, el sistema económico español habrá muerto. La gente no tendrá ahorros, puesto que habrá tenido que disponer de ellos, las entidades financieras no serán solventes, el nivel educativo estará por los suelos...

Por lo tanto, para qué habrá servido compensar las cuentas. Sí, para financiarse barato y todas esas cosas, pero de verdad que no hay otra vía de hacerlo. No soy economista, ni lo pretendo. Simplemente soy un nuevo parado que mira hacia el abismo con la sensación de que esta situación iniciada por el Gobierno no tiene retorno. El estrangulamiento de la economía y la falta de consumo es tal, que solo los valientes que superen los próximos 3 o 4 años podrán seguir adelante.

No hay palabras para definir la sensación de indefensión ante un Gobierno que su argumento es la herencia recibida. Sí, fue pésima, lamentable. El PSOE es copartícipe de esta situación, pero no veo que se esté haciendo nada por mejorarlo. Al menos que dé sus frutos. Así pues, que cada uno se encomiende a sus santos favoritos. Dentro de cuatro años veremos dónde estamos.

La eterna campaña de Rajoy

Alguien de buen corazón, y sobre todo con un poco de inteligencia política, debería decirle al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, precisamente eso, que se trata del líder de una nación soberana de casi 50 millones de ciudadanos, y no el "jefe" de un partido político que busca la poltrona presidencial.

Los últimos datos sobre intención de voto siguen teniendo al Partido Popular bastante por encima de su rival directo, el PSOE. Alfredo Pérez Rubalcaba y su equipo, que se merecen otro post a parte, parece que no están haciendo bien nada. De ahí que Rajoy siga pensando que es mejor hundirles cuanto antes y liberarse de la cansina oposición socialista que podría ponerles en problemas.

Vamos, que en estos momentos, Mariano Rajoy parece que sigue en plena campaña electoral más que presidiendo un país que se encuentra inmerso en la mayor crisis económica, política y social de su historia.

Repasando la reciente agenda del líder popular, parece claro que sus actos están más encaminados al mantenimiento de su imagen y presencia amable en los medios, que a verdaderos actos políticos de trascendencia.

La recuperación del Códice Calixtino y su lucha para protegerlo, la inauguración en Madrid de la nueva sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la clausura del curso de verano organizado por FAES... Todo eso en la última semana. Fotos con gente del partido, antiguos presidentes, inauguraciones. Vamos, que si alguien mira la agenda del presidente y la analiza, bien pudiera pensar que estamos en noviembre de 2011, y que todo es parte de la campaña electoral.

La cuetión, pertinente, surge en la base de su realidad como presidente del gobierno español. Bien es cierto que por asistir a más cumbres, o tener más entrevistas con altos mandatarios o preisdentes regionales, no soluciona nada. Pero al menos no da la sensación de que su agenda está vacía de los problemas que preocupan a la gente. Su obsesión por cuidar la imagen, eso sí, sin hablar con periodistas, buscar en todo momento la foto que le sitúa en el centro, pero de algo amable, en definitiva, los quehaceres de un líder de oposición, sitúan a Mariano Rajoy en un prisma de presidente poco presidenciable. Quizás tantos años en la oposición le pasan factura, y ahora sienta un agravado Síndrome de Estocolmo.

Los que de verdad hacen algo por España

Vaya por delante que no voy a defender a ningún político. No obstante, me parece injusto que si en la cesta de manzanas las hay podridas, aunque puedan ser mayoritarias, se crea que todas están en la misma situación. Habrá manzanas buenas, malas, que merezcan la pena, que den asco... Pero lo que debe estar claro es que una buena manzana vale por 10 McMenús, siempre y en cualquier sitio.

Este circunloquio viene a cuento de un tweet que he escrito esta mañana: "Fernando Alonso: "Sentía que tenía que hacer algo por España". Majete, espero que todo lo que ganas lo tributes, ¿no? Con eso valdría". Enseguida han llegado los reproches, las críticas y demás divagaciones. Bien es cierto que luego he indagado un poco y he visto que, efectivamente, el piloto de Ferrari "ha vuelto a casa". Bien es cierto que no con todo, pero el gesto le honra.

No obstante, el tema no va sobre Fernando Alonso. No quisiera yo meterme con una "vaca sagrada" de la sociedad española. Sino, precisamente, con ese endiosamiento que hay hacia ciertos personajes, sobre todo deportivos, o figuras que han ganado un reconocimiento son saber muy bien cuál es su valor.

Ojo. No reprocho nada a los Nadales, Gasoles y demás deportistas que nos dan fama y gloria. Tampoco critico lo que puedan hacer cantantes o artistas que venden la 'Marca España'. Mi única intención, a raíz de ese "tenía que hacer algo por España", es la de saber quién hace qué por nuestro país.

En este momento es donde reengancho el asunto de los políticos y las manzanas. Parece un auténtico suicidio defender en estos momentos a la clase política, sobre todo cuando la ciudadanía entera la ve con malos ojos. Pero hay una realidad: un buen político vale por 10 Rafa Nadales.

Lo de la ilusión y las alegrías deportivas está muy bien. Incluso pagando todos sus impuestos, creo que la buena gestión de un político es lo que verdaderamente necesita España. En realidad, lo que haga Alonso, Gasol o Lorenzo es totalmente contingente. La verdadera necesidad reside en la capacidad que un político tenga de hacer bien su trabajo. Esto puede pasar por saber cómo y cuándo construir, tomar decisiones que beneficien a su comunidad, elegir que opción es la correcta ante varias opciones, no gastar más de lo que se ingresa... Es cierto que hay un descrédito generalizado que impide confiar, pero la realidad es la que es.

Me gusta que Alonso gane, y que hable de España, pero no creo que nada de lo que haga le sirva a España. Insisto en que de ánimo no se puede vivir. También insisto en que seré el primero que anime a 'La Roja' en cada partido, y grite como si me fuera la vida en ello, pero soy consciente de lo que realmente necesita mi país. Pese a que en estos momentos, lo que se requiere, es decir, buenos políticos, no se encuentren en casi ningún lugar.

El FMI pide que dejemos de respirar

¿Una broma? No creo. Al ritmo que va este organismo económico internacional, en su próximo informe sobre cómo salvar el mundo diciendo obviedades, pedirá al Gobierno de Mariano Rajoy que recorte el número de inhalaciones que hacen los ciudadanos y que consuman menos oxígeno. Todo sea por ahorrar.

Subir impuestos y bajar sueldos. Lo cierto es que los economistas que elaboran todos estos sesudos informes parece que estudiaron en España. Lo digo por el nivel universitario y todo eso.

“La economía se encuentra en medio de una recesión con recaída sin precedentes, con el desempleo en niveles ya inaceptables, la deuda pública en rápido crecimiento y necesidades de recapitalización en segmentos del sector financiero”.

Muy bien. Espero que para elaborar este par de líneas no hayan tenido que estar trabajando duramente varias semanas. Eso sí, la descripción es perfecta. Sobran los analistas y demás ruidosos charlatanes. Recesión, paro, deuda y sector financiero. Ahora bien, si la solución es seguir quitanto al que menos tiene, algo me dice que el problema seguirá enquistado mucho tiempo.

No obstante, esto sucede por una simple razón, España ha perdido por completo su soberanía nacional. Sí, la idea no es nueva, lo sé, pero como siempre veo a la gente tan ofuscada los viernes en las rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, conviene recordar que la política monetaria, esto es control del valor del dinero, está cedida a la Unión Europa, la política fiscal, ante los rescates/ayudas/préstamos, también la hemos cedido... Pues bien, simplemente falta la propia gobernanza política, y esa es la que amablemente está diciendo el FMI cómo tenemos que hacer.

Así pues, un Gobierno sin control, ni es gobierno ni es nada. Un títere que recibe los palos de una sociedad descontenta y que pese a intentar poner una sonrisa a la situación, cada vez se ve todo más complicado. Cada mañana es más difícil encontrar un motivo de alegría de cara al futuro, aunque como buenos pobres, habrá que seguir soñando.

Esperanza de día, Aguirre de noche

Retomo estas cosas de Masa con quien debo retomarlo, la musa de mis sueños, la lideresa, la persona que conseguirá que los pobres se vuelvan más pobres, los ricos más ricos, y parezca que ella no ha hecho nada.

La persona que habla de algaradas, tilda a los sincicatos de gamberros y después, como quien no quiere la cosa, ella no ha dicho nada.

Me refiero a Esperanza Aguirre, la líder en la sombra, la política que traerá la paz social y económica a España cuando tome las riendas. Esa mujer que tacha de "anticuaos" a los sindicatos y dos horas después está en un desfile con curas, soldados uniformados de época y conmemora lo que pasó hace 200 años.

En un día tan señalado para la Comunidad de Madrid, Aguirre, como cada año, rinde pleitesía al Grupo Prisa y les ha concedido una entrevista. Antes de ir a la misma, Aguirre, que otra cosa no, pero buenos asesores sí tiene, le advierten de que se trata de una entrevista que será escuchada en toda España y parte del extranjero, así que toca moderar el lenguaje, hablar con pretensiones de estadista y decir España muchas veces.

Está actitud me recuerda a una película del gran Luis Buñuel, 'Belle de jour'. En ella, la protagonista, una joven acomodada, descubre que tras su halo de fantasía y bienestar hay un mundo de prostitución al que se aficiona cuando no tiene el papel de esposa y amante comprometida con su marido.

Pues eso es lo que veo en mi querida Esperanza Aguirre. Dos caras, una con los madrileños, siendo déspota, no teniendo conseideración con los que menos tienen, y otra de estadista cuando se dirige a "todos los españoles".

Pese a que su edad, 60 años, ya no le permite hacer planes a largo plazo, no hay duda de que en su cabeza sigue estando La Moncloa en primera fila. Es sabedora de que el desgaste de Mariano Rajoy será terrible los próximos cuatro años, y puesto que el Partido Popular seguirá gobernando otros cuatro más, ¿por qué no pensar en cotas más altas?, dirá Aguirre.

Y así es como actúa. Planteando políticas a nivel nacional y aleccionando a todos, cuando en Madrid sube el transporte, privatiza la sanidad y la educación, y hace y deshace a su antojo. Así es ella, Esperanza de día, Aguirre de noche.

La Unión Europea no existe

No adelanto nada nuevo, ni descubro el mundo. Claro, si fuese así, me ganaría la vida con este Blog. La cuestión es que por enésima vez un mandatario europeo ha pegado una patada en la entrepierna a los débiles cimientos de la falsa Unión Europea que tenemos montada.

En esta ocasión ha sido el pequeño Nicolas. Ni corto ni perezoso, el mandatario francés ha dicho que el grifo migratorio lo cortará. Cerrará las fronteras, controlará la inmigración...

Realmente, a nada que uno siga la actualidad con una chispa de atención, se puede dar cuenta de que varias cuestiones confluyen en el tiempo, por lo que no hay que preocuparse, al menos demasiado.

Elecciones, líder conservador, poco valorado, perdiendo posición siendo el actual presidente... No quiero exculpar a Nicolas Sarkozy, pero vaya, que es comprensible que su discurso giré en torno a Francia, lo francés y los franceses. No tiene sentido ni lógica, pero con este tipo de acciones queda bien claro que la Unión Europea es tan solo un mito de carácter económico que nunca debe estar por encima de los intereses nacionales.

En el instituto muestran a la UE como una entidad supranacional, ya, claro. No nos vengamos a engañar a estas alturas de la película. La Unión Europea no se sabe muy bien qué es. Me considero un ciudadano medio, informado y con un nivel académico y cultural que me hace ser una persona, más o menos, responsable hacia la sociedad. Pero vaya, que no entiendo qué leches es la Unión Europa, qué función tiene, por qué nadie la protege, y cuál será su futuro.

En definitiva, que nadie nos engañe. La Unión Europea no existe. Y si nos lo hacen creer es para ceder más derechos a más instituciones, así de simple.
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